
La tecnología cae con fuerza y arrastra a las bolsas
Dejamos atrás una jornada para el olvido en la que los inversores siguieron haciendo cábalas sobre el resultado de las elecciones legislativas estadounidenses y sus posibles connotaciones en el despliegue de la inteligencia artificial. En este sentido, la victoria demócrata en ambas cámaras ha incrementado la posibilidad de que algunos estados y administraciones locales endurezcan los requisitos para construir centros de datos, ante la creciente preocupación por su consumo de electricidad y agua.
En cuanto al desarrollo de los centros de datos, se estima que hay proyectos en 49 estados, con una inversión superior a los 5,88 billones de dólares y una capacidad prevista de 256,6 gigavatios. Texas concentra claramente la mayor capacidad proyectada, seguido por estados como Virginia, Pensilvania, Georgia, Utah y Ohio. Los cinco primeros estados representan aproximadamente el 60% de la capacidad proyectada y los diez primeros superan el 74%.
Las dudas sobre los centros de datos presionan a la tecnología
Todas estas dudas ejercieron presión sobre el sector tecnológico. El Nasdaq cedió un 5,52%, arrastrado por las compañías vinculadas a semiconductores, inteligencia artificial y centros de datos. El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) se dejó un 12,25%. A nivel individual, Arm (-13,08%) y Nvidia (-9,25%) sufrieron fuertes descensos, pese a que Arm superó las estimaciones trimestrales. El resto de los parqués tampoco fue inmune a las ventas. En Wall Street, el S&P 500 retrocedió un 4,36% y el Dow Jones, un 3,44%.
La sangría se extendió a la sesión asiática, con compañías como SK Hynix (-10,44%), Samsung (-6,35%) y Delta Electronics (-6,64%) cediendo parte del terreno ganado en las últimas semanas. Los índices de la región también retrocedieron: el Kospi cedió un 6,02%, el Nikkei 225 un 6,04% y el Hang Seng un 1,25% (a la hora de escribir el texto, las 8:00).
En el Viejo Continente, los parqués europeos cerraron con un comportamiento mixto. La nota positiva la pusieron el Ibex 35, que subió un 0,59%, y el CAC 40, que avanzó un 0,40%. La otra cara de la moneda fue el Euro Stoxx 50, con una caída del 0,55%; el FTSE MIB, que cedió un 0,3%; y el DAX, que retrocedió un 0,43%.
Los mercados europeos encontraron apoyo en las compañías mineras y financieras. ArcelorMittal (-1,12%) destacó después de superar las previsiones de beneficio operativo, mientras que Air France-KLM (12,05%) avanzó con fuerza tras presentar unos resultados mejores de lo esperado. En sentido contrario, la tecnología quedó rezagada por las dudas sobre el ritmo de expansión de la infraestructura de inteligencia artificial. ASML cedió un 6,56%, en línea con las caídas de la tecnología estadounidense y asiática, mientras que Rheinmetall (-16,14%) fue uno de los valores que más pesó en la sesión tras recortar sus previsiones anuales.
Los datos reflejan la resistencia de la economía estadounidense
Los datos macroeconómicos publicados durante la sesión volvieron a reflejar el dinamismo y la solidez de la economía estadounidense. Por el lado del mercado laboral, las peticiones iniciales de desempleo descendieron hasta 189.000, frente a las 196.000 previstas y las 194.000 de la semana anterior. Las peticiones existentes aumentaron, no obstante, desde 1,695 hasta 1,718 millones.
La productividad no agrícola avanzó un 3,6% anualizado durante el tercer trimestre, claramente por encima del 2,7% esperado y del 2,1% revisado del trimestre anterior. La producción creció un 3,7%, mientras que los salarios aumentaron un 2,9%, lo que permitió que los costes laborales unitarios descendieran un 0,7%. Kevin Warsh y compañía se frotan las manos ante una economía que crece al mismo tiempo que modera la presión inflacionista desde el punto de vista laboral.
En Europa, la divergencia entre países fue más acusada. Los precios de producción de la zona euro aumentaron un 2,5% mensual en septiembre y aceleraron su avance interanual desde el 8,3% hasta el 11,1%. La energía, con un incremento mensual del 7,8%, explicó la mayor parte del movimiento y mantiene vivo el riesgo de un traslado gradual del shock a los precios finales.
La producción industrial francesa retrocedió un 0,5% mensual, frente al crecimiento del 0,3% esperado, aunque la actividad manufacturera aumentó un 0,5% gracias a las refinerías, el automóvil, el transporte y la electrónica. Alemania ofreció una señal algo más favorable: los pedidos de fábrica rebotaron un 4,4%, impulsados por los bienes de consumo y de capital, aunque el avance todavía no compensa la caída superior al 10% registrada el mes anterior.
El Banco de Inglaterra sube los tipos y deja abierta la puerta a otro ajuste
El Banco de Inglaterra cumplió con las expectativas y subió los tipos de interés de referencia un 0,25%, hasta situar la tasa de depósito en el 4%. La institución revisó al alza sus estimaciones de inflación y señaló que esta podría aproximarse al 5% a mediados de 2027 si los precios energéticos permanecen elevados. Además, dejó abierta la puerta a un nuevo ajuste.
Finalmente, la atención de los inversores se centrará en Estados Unidos. Por la tarde conoceremos el informe oficial de empleo, del que se espera la creación de 65.000 puestos de trabajo, que la tasa de paro se mantenga en el 4,2% y que los salarios crezcan un 0,3% respecto al mes de agosto. También se publicará la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
Analista








