
Wall Street se recupera mientras Europa acusa la incertidumbre
El petróleo volvió a centrar la atención de los mercados, con el brent superando los 111 dólares por barril ante la escalada de las tensiones en Oriente Medio y los ataques de los hutíes contra infraestructuras energéticas saudíes. Sin embargo, las informaciones sobre posibles contactos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán moderaron la presión compradora y llevaron al crudo a retroceder hacia los 109 dólares al cierre. Este alivio contribuyó a mejorar el ánimo y favoreció la recuperación de Wall Street, aunque la incertidumbre sobre el suministro energético sigue presente.
En Europa, el comportamiento fue más débil. Las bolsas apenas pudieron beneficiarse del alivio posterior del petróleo, ya que el retroceso más acusado del crudo llegó durante la tarde, cuando la sesión europea estaba prácticamente cerrada. Así, el Euro Stoxx 50 cayó un 0,38%, el DAX un 0,06% y el CAC 40 un 0,38%, mientras que el Ibex 35 logró avanzar un 0,28%. Por sectores, las compañías vinculadas a las infraestructuras de inteligencia artificial y defensa estuvieron entre las más castigadas.
La deuda francesa y las perspectivas económicas mantienen la incertidumbre
La incertidumbre fiscal en Francia volvió a presionar a su deuda soberana, con la rentabilidad del bono a diez años en el 4,92%, frente al 3,39% del alemán. Las dificultades del Gobierno para avanzar en el ajuste presupuestario, en un contexto de protestas y elevada deuda pública, están elevando la prima de riesgo exigida por los inversores. No obstante, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, restó importancia al riesgo de contagio y aseguró que no espera que las tensiones francesas se trasladen a otros mercados.
En el frente macroeconómico, las expectativas de Alemania empeoraron en octubre: el indicador ZEW cayó 6,6 puntos, hasta los 28,1, aunque la valoración de la situación actual mejoró hasta los -35,9 puntos. La divergencia apunta a una economía que muestra cierta estabilización en el presente, pero cuya perspectiva sigue expuesta al encarecimiento energético y a la incertidumbre geopolítica. En Reino Unido, el desempleo bajó al 4,7% y el empleo asalariado aumentó en 13.000 personas en septiembre, si bien las vacantes laborales descendieron por debajo de las 700.000.
La vivienda estadounidense se enfría y el Dow Jones lidera los avances
Por su parte, Estados Unidos registró una caída del 5,2% en los inicios de construcción de viviendas durante septiembre, hasta una tasa anualizada de 1,221 millones, mientras que las hipotecas a treinta años llegaron a promediar el 7,4%. El encarecimiento de la financiación continúa frenando la actividad inmobiliaria y limita la capacidad de compra de los hogares.
Wall Street cerró con avances, liderados por el Dow Jones, que subió un 1,02%. El S&P 500 avanzó un 0,28%, mientras que el Nasdaq Composite retrocedió un ligero 0,02%. El sector sanitario destacó entre los principales impulsores, mientras que la tecnología mostró un comportamiento más contenido.
SpaceX y Anthropic muestran el crecimiento y los costes de la IA
Tras el cierre de Wall Street, SpaceX sorprendió al mercado con unos resultados trimestrales mejores de lo esperado. La compañía aeroespacial, conocida por sus lanzamientos de cohetes y su red de internet por satélite Starlink, registró unos ingresos de 14.600 millones de dólares en el tercer trimestre, un 161% más interanual, y un beneficio neto de 4.400 millones. Aunque el negocio espacial aportó 1.800 millones y la conectividad otros 5.200 millones, el principal motor de crecimiento fue su división de inteligencia artificial, que generó 7.600 millones. Esta evolución refleja la transformación de SpaceX en un grupo con actividades que van mucho más allá del espacio, aunque también exige un importante esfuerzo inversor: el gasto de capital alcanzó los 19.600 millones de dólares, de los que 16.400 millones se destinaron a infraestructura informática.
Por su parte, Anthropic, la compañía que desarrolla Claude, ha revelado unas cifras que reflejan el fuerte crecimiento del negocio, pero también el elevado coste de desarrollar inteligencia artificial. Según publicó The Wall Street Journal, sus ingresos alcanzaron los 16.300 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, frente a los 1.100 millones del mismo periodo del año anterior. Sin embargo, registró pérdidas netas de 80.700 millones, de las que 72.000 millones se debieron principalmente a ajustes contables relacionados con sus instrumentos de financiación, por lo que no representan una salida equivalente de caja. Además, la compañía destinó cerca de 9.000 millones de dólares a computación e infraestructura durante esos seis meses. Estas cifras reflejan el rápido crecimiento de la demanda de IA, pero también las enormes inversiones necesarias para atenderla y el reto de convertir esa expansión en beneficios sostenibles.
Analista








