
Sin tregua a la vista
Durante la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente estadounidense Donald Trump dio por terminado el acuerdo provisional de alto el fuego con Irán. Descartó la idea de seguir negociando con Teherán —«es una pérdida de tiempo», dijo— tras los últimos ataques de Irán contra buques petroleros. La primera consecuencia fue la revocación de la licencia que permitía a Irán vender petróleo en el mercado internacional y el lanzamiento de una ofensiva contra más de ochenta objetivos iraníes. Teherán, como represalia, respondió atacando instalaciones militares de EE.UU. ubicadas en Bahréin y Kuwait y, además, advirtió que cualquier país que facilite operaciones estadounidenses será considerado un objetivo legítimo. Volvemos a la situación incómoda de los últimos meses, si bien los mercados no parecieron excesivamente preocupados.
También durante la cumbre, Trump lanzó un duro ataque contra España y anunció que ha dado órdenes para suspender todo el comercio bilateral con el país. Dentro de las justificaciones, argumentó que el Gobierno español no invierte lo suficiente en defensa y criticó su negativa a ceder sus bases militares y espacio aéreo para las operaciones estadounidenses contra Irán. Y no solo eso: también insistió en la intención de que EE.UU. asuma el control de Groenlandia. Considera que el territorio es vital a nivel estratégico y acusa a Dinamarca de descuidar la seguridad de la isla frente al avance de países como Rusia o China en el Ártico. Trump está en fase de negociaciones y está tratando de apretar las tuercas lo máximo posible, otra vez.
Sorpresa en los inventarios de petróleo
Ayer tuvimos una agenda macroeconómica muy tranquila en cantidad, pero muy intensa en contenido. En Japón, la balanza por cuenta corriente volvió a registrar un dato peor de lo previsto, lo que animó al mercado a seguir vendiendo yenes y ejerció presión sobre la deuda y la bolsa de la región. En el caso de Estados Unidos, llama la atención la sorpresa en el dato de inventarios de petróleo de la Agencia Internacional de Energía (AIE): un aumento de tres millones de barriles frente a la reducción esperada de casi dos millones. La diferencia son cinco millones de barriles y llega justo en el momento en el que EE.UU. revoca la licencia de Irán y se rompe el memorándum de entendimiento. Desde luego, curioso. Pero si vamos a otros datos relevantes, la Reserva Federal de Atlanta publicó sus estimaciones nacionales de crecimiento del PIB del segundo trimestre: 1,3% vs.1,4% esperado.
Por otro lado, el acta de la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) confirmó que la Fed no tiene prisa por mover ficha. El documento reveló un tono bastante cauteloso de los miembros del Comité, que prefieren mantener la paciencia y la dependencia de los datos antes de acometer cualquier cambio en los tipos de interés. Si bien reconocen algunos signos de enfriamiento en el mercado laboral, la prioridad sigue siendo tener la confianza en que la inflación se dirige hacia el objetivo del 2%. Una meta lejana si atendemos a los datos más recientes.
Bien energía, mal Europa
Las bolsas fueron de menos a más mientras iban digiriendo todas las noticias del día. Europa (Euro Stoxx 50 -1,79%, DAX -2,23%, Ibex 35 -2,73%), al igual que en marzo y abril, tuvo un comportamiento mucho más negativo que Estados Unidos (S&P 500 -0,28%, Nasdaq +0,20%, Dow Jones -1,09%). Ante el incremento de las hostilidades, los inversores vuelven a preferir la tecnología estadounidense y penalizan la industria y el consumo europeos, revirtiendo la dinámica de ganancias generalizadas de junio. Las acciones de crecimiento brillaron frente al resto de estilos, en especial aquellas sin beneficios; un comportamiento llamativo si tenemos en cuenta que suelen ser las más perjudicadas ante un posible repunte de la inflación.
Aunque el gran protagonista de la sesión fue el petróleo. Tanto el precio del barril de Brent como el del West Texas subieron casi un 6% y llegaron a situarse muy cerca de los 80 dólares, pero lejos de los máximos de marzo y abril.
Precio del futuro del Brent, en dólares:.

Fuente: Bloomberg, elaboración Tressis.
Las rentabilidades de los bonos volvieron a subir, con el diez años alemán en el 3,07% y el estadounidense acercándose al 4,60%, si bien la parte más preocupante viene del Reino Unido y Japón, con la divisa de este último muy cerca de mínimos de 40 años. La última vez que el par dólar-yen superó el nivel de 161 fue justo hace dos años. No sé si recordarán las palabras «carry trade», pero fueron las más utilizadas durante el verano de 2024. En ese momento, el mercado temía que pudiera deshacerse una de las operaciones más concurridas de las últimas décadas: pedir prestado en yenes e invertir en otros activos en todo el mundo. Una estrategia muy popular entre bancos y fondos de cobertura que se beneficia de la política monetaria ultraexpansiva de Japón. La fuerte caída del yen este año y el riesgo de inflación en el país han propiciado que el Banco de Japón haya subido sus tipos de interés al 1%. El diferencial frente a otras regiones sigue siendo atractivo, pero cualquier intervención que se salga de lo habitual podría abrir la caja de Pandora.
SK Hynix saltará al Nasdaq
El gigante surcoreano de memorias se prepara para debutar mañana en Wall Street bajo el símbolo SKHY. Lo hará a través de la emisión de certificados de depósito estadounidenses (ADR, por sus siglas en inglés) y busca recaudar alrededor de 28.000 millones de dólares, lo que la convertiría en la mayor oferta de este tipo en la historia del mercado estadounidense. Además, esta salida a bolsa llega en un momento clave: SK Hynix domina el mercado mundial de memoria de ancho de banda (HBM), un componente crítico y escaso que necesitan los chips de inteligencia artificial para funcionar. Esta posición de monopolio ha disparado sus ingresos y márgenes de beneficio a niveles récord. El mayor pero viene de su propio éxito: acumula una subida del 236% en 2026 y del 1067% desde finales de 2024.
La compañía planea destinar la mayor parte de esos miles de millones recaudados a construir nuevas fábricas en Corea del Sur y a adquirir equipamiento de vanguardia (como las máquinas de ASML). El sector se prepara para seguir el ritmo de la insaciable demanda de infraestructura para la IA.
Feliz jueves.
Director de renta variable










