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La canción de moda

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Las bolsas continúan encontrando apoyo en unos datos macroeconómicos que evolucionan positivamente, sentando las bases de una economía más fuerte

Esta es la canción que no hemos dejado de escuchar en las dos últimas semanas y no es para menos.

La canción de moda

Aunque no podremos comenzar a valorar las consecuencias de la elección de Trump hasta que pasen unos meses tras la toma de posesión el 20 de enero, lo que sí parece estar provocando es un cambio en las expectativas para la economía y una alteración en el escenario para las inversiones. Unas perspectivas que se dirigen hacia un mayor crecimiento de la economía americana y a un repunte de la inflación en base a las principales propuestas de su programa electoral.

Las bolsas continúan encontrando apoyo en unos datos macroeconómicos que evolucionan positivamente, sentando las bases de una economía más fuerte en la que se asienten las subidas que pensamos podremos tener a lo largo de próximos trimestres.

Sin embargo, la evolución de los mercados de Europa frente a EE.UU cada vez se desliga más, incrementándose sus diferencias. Después de las elecciones americanas este contraste se ha hecho aún más patente; frente a la fortaleza de la bolsa americana encontramos unos índices europeos sumidos en el estancamiento. El lunes día 21 y por primera vez desde 1999, los cuatro índices más importantes, Dow Jones, S&P500, Nasdaq Composite y Russell 2000 marcaron a la vez un nuevo récord histórico, situación que repitieron en sesiones posteriores. En nuestra opinión, esto es reflejo de un movimiento fiable que confirma ese cambio de tendencia que ya sugeríamos en verano cuando algunos selectivos marcaban nuevos máximos históricos. El hecho de que se produzca un movimiento acompasado entre los índices nos parece clave. El número de valores que han participado en esta subida (amplitud de mercado) es muy elevado. No se ha producido la ruptura de máximos sólo por la subida de unos pocos valores de gran capitalización y mucho peso en los índices, lo que es síntoma de un comportamiento sólido y refuerza nuestra confianza en que EE.UU ha retomado su tendencia alcista de largo plazo.


¿Qué ocurre mientras tanto en Europa?

Como decíamos, una situación bien diferente es la que observamos en Europa y no en cuanto a los indicadores macro se refiere, los cuáles se muestran muy positivos en actividad, empleo y confianza tanto empresarial como del consumidor. El impulso inicial tras las elecciones, que acercó a los europeos a sus zonas de resistencia, ha pasado a convertirse en atonía, manteniendo a los índices en un rango cada vez más estrecho que se desliga de este modo del comportamiento americano.

La explicación a esta falta de energía posiblemente haya que buscarla en las incertidumbres políticas que se ciernen sobre la eurozona; a corto plazo el referéndum italiano que se celebra el 4 de diciembre sería el principal exponente.

El objetivo de Renzi: un cambio constitucional que deje un mayor margen de maniobra al gobierno para llevar a cabo las reformas necesarias y salir del largo período de estancamiento, ha encontrado una fuerte oposición en los partidos populistas (Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte). Pero no sólo en ellos, el centro-derecha ha visto una oportunidad para desgastar a Renzi y no la está desaprovechando.

Las encuestas apuntan a la victoria del “NO”, aunque a la vista de los continuos fallos en las mismas el escenario permanece abierto hasta el domingo. Mucho se juega la estabilidad de la zona euro y el sector bancario en particular, que podría verse afectado o no por una nueva fase de turbulencia.

El escenario al que seguimos asignándole una mayor probabilidad pasa por la mejora continua de los datos macroeconómicos, una progresiva estabilización en la rentabilidad de los bonos y una consolidación del par euro/dólar con una zona de soporte fuerte en los 1,05 €/$, mínimo que tocó en los primeros compases de 2015 y a lo largo de 2016.

Esperemos que la situación pueda irse normalizando una vez pasado el referéndum y podamos ver a las bolsas europeas moverse al ritmo de las mundiales, para finalmente superar resistencias y confirmar el desarrollo de un proceso alcista sostenido en los próximos meses.

Virginia M. Pérez Palomino
Responsable de Renta Variable

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