En el Mundo de las Finanzas
hay que estar al día

Buenas sensaciones en el frente microeconómico

Buena sensaciones en el frente microeconómico

Buenas sensaciones en el frente microeconómico

Comparte este post:
Los mercados también se están viendo favorecidos porque los temores a una inflación disparada parecen, al menos ahora, cosa pasada

Lo que llevamos de presentación de resultados está ayudando a creer en los activos de riesgo, aprovechando también que las novedades en el frente político son tirando a escasas. El miedo a que la guerra tarifaria se desboque y se convierta abiertamente en guerra comercial sigue ahí, menos presente, pero ahí. De hecho, el Libro Beige de la Fed, que no dijo nada nuevo sobre el ritmo de crecimiento en EE.UU., sí hace mención al asunto anterior, pues las empresas empiezan a hablar de subidas de precios en productos importados por culpa de los aranceles.

En términos de beneficios, los números de Morgan Stanley o Ericsson no solo fueron positivos, sino que también ayudaban a mantener las buena sensaciones que nos viene dejando el frente microeconómico. Aunque ayer ciertamente era día para la vertiente más “amarillista” por eso de la multa que la UE ha impuesto a Google por abuso de posición dominante, el razonamiento por el que las grandes tecnológicas están cada día un poco más en la picota.

Los mercados también se están viendo favorecidos porque los temores a una inflación disparada parecen, al menos ahora, cosa pasada. El IPC general de la zona euro ha subido al 2%, pero aquí el problema es que la subyacente (la que elimina el impacto de la energía) sigue sin alcanzar siquiera un irrisorio 1%. Así que no hay presión para el BCE. Ni tampoco en el seno del Banco de Inglaterra, que con la inflación estabilizada por debajo del 2,5% se arma de argumentos para poder proceder con otra subida de tipos, quizás más pronto que tarde.

Ya para terminar tan solo recalcar que la producción de petróleo en EE.UU. ha alcanzado los once millones de barriles diarios por primera vez en su historia, lo que a priori debería ser una consecuencia directa de la política de precios altos de la OPEP. Ahora, solo por la vía de la oferta cabría estimar una caída del precio, pero teniendo en cuenta la demanda y todos los demás factores ocultos que mueven el barril, queda más espacio para la imaginación que para el análisis.

Buen día.


Amílcar Barrios Vilallonga
Dirección de Inversiones

Dejar comentarios

Deja Tu Comentario