BLOG
24/09/2026 AUTOR: Jose Francisco Ibáñez Morning meeting

Crecer demasiado vuelve a salir caro

Crecer demasiado vuelve a salir caro

La economía estadounidense volvió a demostrar ayer que sigue teniendo bastante más fuerza de la que desearía la Reserva Federal. El PMI compuesto preliminar de S&P Global saltó en septiembre hasta 58,4 puntos, desde 56 en agosto, su nivel más alto desde julio de 2021. El dato vino acompañado además de dos detalles poco cómodos para el mercado: el empleo creció al mayor ritmo en más de cuatro años y las presiones sobre los costes volvieron a intensificarse. Crecimiento fuerte, contratación fuerte e inflación resistente no forman precisamente la combinación que invita a bajar los tipos.

 

La sorpresa fue especialmente visible en los componentes

El PMI manufacturero alcanzó 57 puntos frente a los 53,6 esperados y los 53,9 de agosto, mientras que el de servicios subió hasta 58,7, por encima de los 56 previstos. S&P Global estima que las encuestas son coherentes con un ritmo de crecimiento de la economía cercano al 5% anualizado. Hace no tanto, una cifra así habría sido recibida casi exclusivamente como una buena noticia. Después de la subida de tipos de la Fed de la semana pasada, el mercado está obligado a hacer una segunda pregunta: ¿cuánto endurecimiento adicional exige ese crecimiento?

 

La respuesta apareció primero en la deuda. La rentabilidad del treasury a diez años superó el 5% y alcanzó su nivel más alto desde 2007, mientras el dos años tocaba máximos desde 2024. Los futuros llegaron a asignar una probabilidad superior al 50% a otra subida de tipos en octubre, después de que varios miembros de la Fed insistieran estos días en que un solo movimiento podría no ser suficiente para contener la inflación.

 

Wall Street acusó el cambio de expectativas. El S&P 500 perdió un 0,75%, el Nasdaq un 1,13% y el Dow Jones un 0,68%, una corrección especialmente lógica en los segmentos más sensibles al descuento de beneficios futuros. Alphabet y Amazon estuvieron entre los principales lastres y el Russell 2000 cayó con mayor intensidad, alrededor del 1,8%. Tras los máximos recientes del Nasdaq, el mercado volvió a recordar que incluso unas perspectivas empresariales excelentes tienen que competir con el precio del dinero.

 

 

El petróleo vuelve a la ecuación

A la presión de los tipos se añadió un viejo conocido. El Brent había comenzado la jornada cerca de mínimos de dos semanas, favorecido por la reapertura de rutas alternativas de suministro saudíes y por las expectativas de algún avance diplomático entre Estados Unidos e Irán. Pero el tono cambió después del discurso del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ante Naciones Unidas. El crudo terminó recuperando cerca de un 4%, por encima de los 100 dólares por barril.

 

El problema no es únicamente el precio del barril. Los márgenes de refino del diésel europeo alcanzaron ayer niveles récord y Donald Trump ha respaldado públicamente la posibilidad de restringir las exportaciones estadounidenses de este combustible. Estados Unidos representa aproximadamente una quinta parte del gasóleo negociado internacionalmente por vía marítima, de modo que una restricción añadiría tensión precisamente al producto energético que más directamente atraviesa transporte, industria y cadenas de suministro.

 

Europa vivió una versión algo más suave del mismo dilema. El PMI compuesto de la eurozona subió de 52 a 53,1, máximo desde abril de 2023, con mejora tanto en manufacturas como en servicios. S&P Global estima que el ritmo señalado por la encuesta sería compatible con un crecimiento trimestral cercano al 0,4%. También aquí, sin embargo, aumentaron las presiones sobre los precios, alimentadas en parte por la energía.

 

Las bolsas europeas empezaron el día celebrando la caída inicial del petróleo y terminaron cediendo cuando el movimiento se dio la vuelta. El STOXX 600 perdió un 0,44% y el Euro Stoxx 50 un 0,39%. El Ibex 35 retrocedió un 0,62%, hasta los 19.632 puntos. La sesión dejó una fotografía bastante reveladora: actividad económica más resistente de lo previsto, pero prácticamente ningún entusiasmo por celebrarla mientras esa resistencia siga acompañada de inflación y rentabilidades de la deuda al alza.

 

Trump y Xi toman el relevo

La atención se desplaza hoy a Washington, donde Donald Trump y Xi Jinping celebrarán su segunda cumbre de este año. Sobre la mesa estarán la tregua arancelaria que vence el 10 de noviembre, tecnología, inteligencia artificial, Taiwán y la guerra con Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, aseguró ayer tras reunirse con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, que Estados Unidos está abierto tanto a prolongar la tregua comercial como a explorar un acuerdo más amplio. La expresión “acuerdo más amplio”, como casi siempre en negociaciones comerciales, admite todavía bastante letra pequeña.

 

Además de la cumbre, conoceremos las solicitudes semanales de subsidio de desempleo y las ventas de vivienda nueva en Estados Unidos y tendremos nuevas intervenciones de miembros de la Reserva Federal. Con el treasury a diez años de nuevo alrededor del 5%, probablemente cualquier señal sobre la siguiente subida de tipos importe hoy más que nunca.

 

Feliz jueves.

 

Jose Francisco Ibáñez
Analista

Contenido relacionado

ilustración acompañamiento

Asesoramiento financiero a tu medida

Si crees que ha llegado el momento de invertir, queremos acompañarte en el camino.
Consigue tu asesoramiento personalizado

¿Tienes alguna pregunta?

Si tienes alguna duda puedes ir a nuestra sección de preguntas frecuentes.
 
También puedes:
 
● llamarnos al 900 827 770 o 917 020 274
● enviarnos un mail a tressis@tressis.com