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29/06/2026 AUTOR: Jorge González Morning meeting

El petróleo da un respiro, pero la geopolítica vuelve a tensar el mercado

El petróleo alivia la inflación, pero la geopolítica sigue marcando el rumbo

Si alguien pensaba que los mercados iban a tomarse un respiro veraniego, la macro, la geopolítica y el petróleo han decidido lo contrario: aquí no se descansa, solo se rota el foco. Aunque la geopolítica recuerda que siempre puede empeorar en el peor momento posible, los mercados siguen en ese equilibrio incómodo entre «todo está razonablemente bien» y «mejor no confiarse demasiado».

El telón de fondo continúa siendo una economía estadounidense sorprendentemente resistente, aunque con una distribución de beneficios cada vez más desigual. La narrativa de la «economía en K» sigue plenamente vigente: los hogares de menor renta encuentran cierto alivio en la moderación de la energía y la inflación, mientras que los grandes valores tecnológicos siguen bajo presión por valoraciones exigentes y posicionamiento muy cargado.

El petróleo ha sido uno de los factores clave de la semana. El Brent ha intensificado su caída, acumulando descensos cercanos al 20% en el mes, al descontar menor prima geopolítica y mayor oferta global. Este movimiento actúa como un apoyo indirecto al consumo y a los activos cíclicos, aunque penaliza claramente al sector energético.

En paralelo, el fin de semana se ha reactivado el frente geopolítico, con nuevos episodios de tensión entre EE.UU. e Irán que elevan el riesgo en Oriente Medio y vuelven a poner el foco en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz. De momento, el mercado mantiene una lectura contenida, aunque la experiencia sugiere que este tipo de «contención» rara vez es duradera.

 

La rotación gana protagonismo en las bolsas

En renta variable, el patrón semanal ha sido consistente: debilidad en tecnología, rotación hacia sectores defensivos y mejor comportamiento relativo de pequeñas y medianas compañías. El Nasdaq volvió a quedarse rezagado (-0,24%), como ya había pasado con el Nikkei (-4,15%) durante la madrugada, presionado por semiconductores y valores ligados a inteligencia artificial, en un contexto en el que el mercado empieza a cuestionar, no el potencial del sector, sino el nivel de precios pagado por ese crecimiento futuro. En contraste, el Dow Jones (-0,09%) mostraba mayor resiliencia, beneficiándose de la rotación hacia sectores más ligados al ciclo tradicional. De hecho, los índices equiponderados han llegado a marcar máximos, reflejando un ensanchamiento claro del liderazgo de mercado. Los parqués europeos tampoco se libraban de las caídas.

 

La renta fija recupera estabilidad

En los mercados de renta fija, el tono ha sido más constructivo. Las rentabilidades han moderado su comportamiento apoyadas por datos de inflación contenidos y por la caída del crudo. El treasury a diez años ha vuelto a niveles psicológicamente más bajos (4,35%), en un mercado que sigue oscilando entre crecimiento sin recalentamiento e inflación persistente que obligue a la Fed a mantener el tono restrictivo más tiempo del esperado. Mientras, el bono alemán a dos años se acercaba al 2,5% y el del Reino Unido al 4%, al disminuir las expectativas de subidas de tipos para lo que resta de año.

El crédito investment grade ha mantenido un comportamiento sólido, con buena demanda en nuevas emisiones, mientras que el high yield ha mostrado algo más de debilidad, reflejando cautela ante valoraciones exigentes en renta variable y mayor incertidumbre macroeconómica. No obstante, el viernes veíamos caídas en los precios de los nuevos bonos de SpaceX.

Por su parte, el viernes el oro recuperó parte del terreno perdido, mientras el dólar se mantuvo estable.

 

La economía estadounidense mantiene un tono sólido

Los datos del viernes mostraron que la economía estadounidense sigue creciendo, pero con tensiones en el comercio exterior. El déficit comercial se amplió más de lo previsto, con caída de exportaciones y aumento de importaciones ligadas a equipamiento tecnológico. A la vez, la inversión en bienes de capital vinculados a centros de datos continúa muy fuerte, reforzando la idea de una economía todavía muy apoyada en el ciclo de inversión tecnológica.

Por el lado del consumidor, la confianza de la Universidad de Michigan mejoró ligeramente desde niveles aún deprimidos, apoyada en parte por la caída de la energía, lo que vuelve a situar al crudo como variable clave del ciclo macroeconómico actual. El petróleo, precisamente, ha actuado esta semana como un «impuesto negativo» sobre el consumidor, mejorando la renta disponible y contribuyendo a contener las expectativas de inflación.

 

La semana estará marcada por el empleo y la inflación

De cara a la semana entrante, el foco estará en tres frentes: los datos de empleo en EE.UU., la inflación en Europa y la geopolítica. En EE.UU., el informe de empleo del jueves será el principal catalizador, precedido por datos como los JOLTS, el ISM manufacturero y las solicitudes de desempleo, clave para evaluar si el mercado laboral se enfría o simplemente pierde inercia.

En Europa, el protagonismo será claramente la inflación, con la publicación del IPC en varias economías —hoy en España— y el dato agregado de la eurozona como referencia para el BCE. Además, el foro del BCE en Sintra reunirá a varios banqueros centrales en un contexto de divergencias evidentes en el discurso de política monetaria. En paralelo, la presidenta de la Comisión Europea se reunirá hoy con los líderes de los principales bancos de la región.

En Asia, los PMI chinos y los datos de producción industrial marcarán el tono de una economía que sigue mostrando una dualidad clara entre un sector exterior resiliente y una demanda interna más débil.

Por último, un detalle relevante: el viernes no abrirán los mercados estadounidenses por la celebración del 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos, lo que reducirá la liquidez y puede amplificar los movimientos en los días previos.

Buena semana.

Jorge González Gómez
Director de Análisis
 

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