
Las bolsas europeas cerraron la sesión sin una dirección clara. El Euro Stoxx 50, el DAX alemán y el Ibex 35 registraron avances moderados del 0,22%, 0,06% y 0,08%, respectivamente, mientras que el FTSE MIB, el CAC 40 y el FTSE 100 británico cerraron en negativo, con caídas del 0,45%, 0,14% y 0,03%, respectivamente. Al otro lado del Atlántico, los principales índices estadounidenses mantuvieron el sesgo bajista tras la publicación de los datos de inflación: el Dow Jones cayó un 0,8%, el S&P 500 un 0,19% y el Nasdaq un 0,1%. El sector financiero lideró las caídas después de que Donald Trump planteara la posibilidad de limitar los tipos de interés de las tarjetas de crédito, lo que presionó a compañías como Visa y Mastercard, que retrocedieron en torno a un 4%.
El trasfondo macro sigue dominado por una combinación de señales desinflacionistas y elevado ruido político en Estados Unidos. El IPC salió en línea con lo esperado (2,7%), mientras que la lectura subyacente sorprendió ligeramente a la baja (2,6% vs. 2,7%), reforzando el escenario de una desinflación ordenada y manteniendo vivas las expectativas de recortes de tipos en 2026. Sin embargo, este apoyo macro se ve contrarrestado por la presión política sobre la Reserva Federal, incluida la investigación al presidente Jerome Powell, así como por las tensiones geopolíticas en torno a Irán y el comentario de Trump de intervenir el país, factores que mantienen al mercado en un tono de consolidación tras los máximos recientes.
En Asia vuelve a ganar tracción el denominado “Takaichi trade”, con subidas simultáneas de la rentabilidad del bono japonés a treinta años, del Nikkei y del cruce dólar/yen. El repunte del rendimiento del JGB (bonos del Estado japonés) a largo plazo refleja un ajuste en las expectativas de política monetaria en Japón, con el mercado descontando una normalización muy gradual y mayor tolerancia a tipos más altos. Este movimiento ha impulsado al Nikkei, apoyado en un yen más débil.
Vuelve el «Takaichi Trade».

Fuente: Bloomberg.
En renta fija, los movimientos fueron contenidos. El treasury estadounidense a diez años se mantuvo en torno al 4,17%. En Europa, el bund alemán se mantiene alrededor del 2,85%, mientras que los diferenciales de la periferia continúan estables y sin cambios relevantes.
El oro corrigió ligeramente tras el fuerte avance previo, pero se mantiene en niveles históricamente elevados, en torno a los 4.588 dólares por onza, apoyado por el mencionado anteriormente riesgo político en EE.UU. y la búsqueda de diversificación. Bitcoin repuntó a última hora con una subida del 4,6%, por encima de los 96.000 dólares, impulsado por la compra de tesoreras, como Strategy o Strive, aunque esta criptomoneda sigue muy sensible al tono de los datos macro y a las expectativas de tipos. En el mercado energético, el Brent continúa firme por encima de los 65 dólares por barril, impulsado por la prima geopolítica ligada a Irán y a las amenazas arancelarias de EE.UU., mientras que el WTI se aproxima a los 61 dólares y aporta soporte al sector energético.
El Comité Bancario del Senado de EE.UU. presentó un borrador, que reclasifica varias criptomonedas (XRP, Solana, Dogecoin, Litecoin, Hedera y Chainlink) como materias primas reguladas por la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos (CFTC), eximiéndolos de las normas de valores de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). La propuesta, que se votará mañana, busca reducir riesgos legales para exchanges y desarrolladores DeFi, regular la rentabilidad en las stablecoins y abrir la puerta a ETF (fondo cotizado en bolsa, por sus siglas en inglés) de altcoins. Esto podría impulsar flujos institucionales hacia cripto y favorecer rotación hacia altcoins en 2026, aunque el ruido político en Estados Unidos sigue dominando el corto plazo.
Para hoy tendremos una agenda macroeconómica cargada de datos en Estados Unidos. Conoceremos el IPP, las ventas minoristas, las ventas de vivienda de segunda mano y la publicación del Libro Beige de la Reserva Federal.
Feliz miércoles.