
El suministro energético, bajo presión pese a la mejora del crudo
El petróleo del Golfo recupera flujos, pero persisten las tensiones
Los últimos datos apuntan a una cierta mejora de los flujos de petróleo del Golfo, aunque todavía persisten importantes focos de tensión en el suministro energético. Los flujos de petróleo del Golfo, excluyendo Irán, se situaron en septiembre por encima del 81% de los niveles previos a la guerra, con los envíos de crudo y condensados alcanzando el 91%, mientras que los productos refinados apenas llegaron al 60%. La diferencia es importante: mientras el suministro de crudo se ha recuperado en cierta medida, productos como el diésel o el combustible para aviones siguen mucho más tensionados. Arabia Saudí ha sido clave en esta recuperación, al elevar sus exportaciones de crudo hasta 6,6 millones de barriles diarios.
Aun así, el mercado sigue contando con un margen de seguridad muy reducido. Las existencias comerciales mundiales de petróleo han caído por debajo de los 6.000 millones de barriles y la mayor parte no está disponible de forma inmediata. En este contexto, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) concretará en su reunión del 14 y 15 de octubre los detalles de la liberación de reservas acordada por el G7.
China también está buscando alternativas al petróleo iraní. Las refinerías independientes han aumentado las compras de crudo procedente de Irak y Catar para los próximos meses, mientras las importaciones de petróleo iraní se redujeron casi a la mitad en septiembre, hasta 590.000 barriles diarios. El movimiento muestra cómo los compradores están empezando a sustituir parte del suministro iraní por petróleo de otros productores de Oriente Medio.
Alemania y Estados Unidos centran la atención macroeconómica
En Europa, el dato más llamativo llegó de Alemania, donde los pedidos industriales cayeron un 10,6% en agosto, muy por debajo de las expectativas. Sin embargo, el desplome se explica prácticamente por completo por una caída del 61,5% en los grandes pedidos de aviones, barcos, trenes y vehículos militares, después del fuerte volumen de contratos registrado en julio. Excluyendo estos contratos, los pedidos apenas retrocedieron un 0,1%.
Al otro lado del Atlántico, el déficit comercial de Estados Unidos aumentó un 13,7% en agosto, hasta 105.600 millones de dólares, después de que las importaciones alcanzaran un récord de 420.800 millones. Dentro de estas importaciones, las compras de bienes de capital también marcaron máximos históricos.
La tecnología busca energía y las bolsas avanzan
Otra de las noticias destacadas del día fue el acuerdo alcanzado por Google con Constellation Energy para asegurarse 3.590 MW de capacidad eléctrica, incluidos 890 MW de energía nuclear durante los próximos veinte años. Constellation Energy invertirá 4.300 millones de dólares para ampliar su capacidad. El acuerdo refleja cómo el fuerte crecimiento de los centros de datos está llevando a las grandes tecnológicas a buscar directamente el suministro energético que necesitan.
En cuanto a las bolsas, Wall Street volvió a máximos históricos, con el S&P 500 y el Nasdaq marcando récords. El S&P 500 avanzó un 0,58%, el Nasdaq 100 un 0,45% y el Dow Jones un 0,49%. En Europa, el Ibex 35 avanzó un 0,75%, el DAX un 0,77%, el CAC 40 un 0,40% y el FTSE 100 un 0,42%.
Analista









