
Siempre que la IA esté en el centro del tablero
El mercado parece haber desarrollado una inmunidad selectiva a las malas noticias macroeconómicas, siempre que la inteligencia artificial esté en el centro del tablero. Ayer, los principales índices de Wall Street se sacudieron una lectura de inflación mayorista preocupante para marcar nuevos máximos históricos, mientras los inversores dirigen toda su atención a Pekín. Allí, Donald Trump ha aterrizado con un «ejército» de ejecutivos, incluidos Jensen Huang, CEO de Nvidia, y Elon Musk, para una cumbre crítica con Xi Jinping. El mercado no solo espera acuerdos comerciales, sino que confía en que China ejerza su influencia sobre Teherán para desbloquear el estrecho de Ormuz y aliviar un precio del petróleo que sigue lastrando las encuestas de aprobación del presidente estadounidense.
Wall Street reconquista récords entre presiones de precios
Pese a un dato de precios de producción (IPP) que saltó un 1,4% el mes pasado —el mayor incremento en cuatro años—, el S&P 500 (+0,58%) y el Nasdaq (+1,20%) cerraron en niveles nunca vistos. La resiliencia tecnológica permitió ignorar unas cifras que sugieren que el encarecimiento de la energía por la guerra en Irán está calando en toda la economía. La nota discordante la puso el Dow Jones, que cedió un 0,14%, reflejando la cautela de los sectores más sensibles a los tipos. En este contexto, Morgan Stanley elevó su objetivo anual para el S&P 500 hasta los 8.000 puntos, mientras Ford se disparaba un 13,2% tras el espaldarazo de los analistas a su alianza estratégica con el gigante chino de baterías CATL.
Europa recupera terreno impulsada por las materias primas
En el Viejo Continente, el optimismo también se impuso con el STOXX 600 anotándose un 0,8%. El motor de la subida fue el sector de recursos básicos, que escaló un 4,4% hasta máximos históricos impulsado por el repunte de los metales industriales. Los resultados empresariales, que afrontan su recta final con unas previsiones de crecimiento del 10,2% en el beneficio del primer trimestre, aportaron el oxígeno necesario: la farmacéutica Merck subió un 7,2% tras mejorar sus previsiones de beneficio, y Allianz avanzó un 1% tras reportar un incremento del 52% en su beneficio neto trimestral. No obstante, el mercado europeo sigue rezagado frente a sus pares asiáticos y estadounidenses debido a su menor exposición al hardware de inteligencia artificial, una brecha que ayer intentaron recortar firmas como Infineon y STMicroelectronics con subidas cercanas al 10%.
Kevin Warsh asume el mando en una Fed fracturada
El panorama monetario ha dado un giro definitivo con la confirmación de Kevin Warsh por el Senado como nuevo presidente de la Reserva Federal, sustituyendo a Jerome Powell. Warsh hereda una institución bajo presión, con una inflación que amenaza con superar la barrera del 4% y voces dentro del organismo, como la de Susan Collins, de la Reserva Federal de Boston, que ya no descartan nuevas subidas de tipos si las presiones no remiten. Mientras tanto, en el Reino Unido, la libra y los bonos gubernamentales reflejan la debilidad política de Keir Starmer tras los recientes resultados electorales, a la espera de unos datos de PIB que revelarán el impacto real del choque energético en la economía británica.
La jornada de hoy estará marcada por los detalles que emanen de la cumbre en Pekín y los datos de ventas minoristas en Estados Unidos. El mercado vigilará si la diplomacia logra lo que la política monetaria no está pudiendo: estabilizar los costes de la energía y asegurar las cadenas de suministro globales.
Feliz jueves.
Analista










