
La renta variable recupera impulso pese a la incertidumbre
Arranca la semana con unos mercados que, pese a la acumulación de riesgos, mantienen un tono constructivo apoyado en los resultados empresariales. El S&P 500 avanzó un +0,3% en la sesión del viernes, encadenando su quinta semana consecutiva al alza, mientras que el Nasdaq 100 destacó con una subida del +0,9%, impulsado principalmente por el sector tecnológico. Por el contrario, el Dow Jones Industrial Average retrocedió un -0,3%, reflejando una rotación parcial hacia segmentos de mayor crecimiento.
Un abril especialmente positivo para la renta variable
A nivel mensual, abril cerró con una revalorización superior al +10% para el S&P 500, lo que supone el mejor registro desde noviembre de 2020. Este movimiento está respaldado por una temporada de resultados sólida: aproximadamente el 81% de las compañías ha superado las estimaciones de beneficios del primer trimestre, según datos de Bloomberg. Este factor ha compensado el impacto negativo derivado del encarecimiento de la energía y de la incertidumbre geopolítica.
El petróleo corrige tras los últimos avances diplomáticos
En cuanto a las materias primas, el crudo corrigió al final de la semana. El West Texas Intermediate (WTI) descendió un -2,8% el viernes, situándose en 102,17 dólares por barril, tras conocerse avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
Además, el domingo la OPEP, en su primera reunión tras la salida de Emiratos Árabes Unidos, ha anunciado un aumento de la producción, lo cual podría dar un respiro adicional a los mercados si se materializa en las próximas semanas. Este movimiento contribuyó a aliviar parcialmente las tensiones inflacionistas a corto plazo, aunque el nivel de precios sigue siendo elevado en perspectiva histórica reciente.
Movimientos en renta fija
En los mercados de renta fija, la sesión del viernes estuvo marcada por ligeros repuntes en las tires estadounidenses. El rendimiento del bono a diez años aumentó en un punto básico hasta el 4,38%, en un contexto de ajuste de expectativas sobre la política monetaria.
Europa, con un movimiento más contenido, registró en la referencia británica a diez años un descenso de cinco puntos básicos hasta el 4,96%, mientras el resto de mercados cerraban por el día del Trabajo.
Entorno macroeconómico y presiones inflacionistas
Desde el punto de vista macroeconómico, el entorno sigue caracterizado por una combinación de crecimiento moderado y presiones inflacionistas persistentes. En Estados Unidos, la actividad manufacturera continúa en expansión, aunque con un aumento significativo en los costes de producción debido al encarecimiento energético. Este contexto ha influido en el tono de la Reserva Federal.
La Fed adopta un tono más dependiente de los datos
La última reunión del banco central mantuvo los tipos sin cambios, pero destacó por el incremento en el número de votos discrepantes dentro del comité. Varios miembros señalaron que ya no es apropiado asumir que el siguiente movimiento será necesariamente un recorte, abriendo la puerta a una política más dependiente de los datos.
Este cambio de matiz ha tenido reflejo en la evolución de la curva de tipos y en las expectativas del mercado.
Europa, con bancos centrales prudentes
Europa, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra optaron también por mantener sus tipos de referencia sin modificaciones. Ambos organismos reconocieron un aumento de los riesgos, especialmente ligados a la evolución de los precios energéticos, pero evitaron un giro hacia una postura más restrictiva.
Esta decisión contribuyó a estabilizar los mercados en la segunda mitad de la semana.
Nuevas tensiones comerciales
Pero veremos cómo abre hoy el mercado después del anuncio de Estados Unidos de elevar los aranceles sobre coches y camiones procedentes de la Unión Europea hasta el 25%, una medida que introduce nuevas incertidumbres en el comercio internacional.
Asia y la revisión de China
Por último, en Asia, destaca la revisión de la perspectiva crediticia de China por parte de Moody’s de “negativa” a “estable”, manteniendo su calificación en A1. La agencia subraya la capacidad del país para sostener el crecimiento a pesar de los desafíos estructurales, apoyado en su elevado ahorro interno y en la diversificación de su economía.
Claves macroeconómicas de la semana
De cara a los próximos días, la atención se centrará en una batería relevante de indicadores macroeconómicos. Europa, publicará las lecturas finales de los PMI de abril, junto con los datos de servicios y el índice compuesto, así como los precios de producción, que permitirán evaluar la evolución de la inflación.
En Estados Unidos, el foco estará en el sector servicios y el mercado laboral, con referencias como el ISM de servicios, las vacantes JOLTS y el informe ADP. El viernes se conocerán las nóminas no agrícolas, la tasa de desempleo y los salarios, variables clave para la toma de decisiones de la Reserva Federal. Además, el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan aportará información adicional sobre las expectativas de gasto.
Buena semana.
Director de Análisis










