
TSMC fue, con diferencia, la gran protagonista de la sesión de ayer
TSMC fue, con diferencia, la gran protagonista de la sesión de ayer, y no precisamente para bien.
El mayor fabricante de chips avanzados del mundo presentó un beneficio de 22.000 millones de dólares en el segundo trimestre, un 77% más que el año pasado y su décimo trimestre consecutivo de mejora, cifras que además superaron las estimaciones del consenso. La compañía taiwanesa aprovechó también para anunciar una inversión adicional de 100.000 millones de dólares en Estados Unidos, con cuatro nuevas plantas en Arizona que elevan su compromiso total en el país a 265.000 millones.
Pero el mercado, lejos de premiar el resultado, se fijó en la letra pequeña de la conferencia de resultados: TSMC elevó su previsión de gasto de capital anual a un rango de entre 60.000 y 64.000 millones de dólares taiwaneses (unos 18.750 – 20.000 millones de dólares), y advirtió sobre un estrechamiento en sus márgenes debido a los costes de implementación de su tecnología más avanzada de dos nanómetros. Ese mensaje bastó para que la acción cayera a pesar del beneficio récord, y el nerviosismo se extendió a todo el sector de semiconductores.
En paralelo, Alphabet cayó un 4,4% después de conocerse que Google llevaría meses de retraso en el lanzamiento de su modelo de IA más avanzado, mientras que Netflix presentó unos resultados del segundo trimestre mejor de lo esperado, impulsados por las nuevas suscripciones y las subidas de precios, aunque la compañía decepcionó con sus previsiones para el trimestre actual, lo que llevó a la acción a caer con fuerza tras el cierre.
Frente a esa lectura pesimista del mercado, UnitedHealth encontró una acogida distinta: la aseguradora avanzó tras elevar su guía de beneficio ajustado a un rango de 19,5 – 20 dólares por acción (frente a los 18,25 dólares iniciales) y confirmar una inversión de 1.500 millones de dólares en herramientas de inteligencia artificial, algo que el mercado leyó de forma positiva.
Así, en Estados Unidos el peor comportamiento lo tuvo el Nasdaq, con una caída del 1,47%, seguido por el S&P 500, que cedió un 0,51%, mientras que el Dow Jones aguantó mejor y solo retrocedió un 0,2%. En Europa, el balance fue más desigual: el FTSE 100 británico fue el que mejor se comportó, con un avance del 0,54%, seguido por el Ibex 35, que logró cerrar con una subida del 0,15%, mientras que el DAX cayó un 0,34% y el CAC apenas cedió un 0,05%.
En el frente macro
Estados Unidos volvió a mostrar músculo: el índice manufacturero de la Fed de Filadelfia sorprendió con un salto a 41,4 puntos frente a los 12,5 esperados, su mejor lectura desde 2021, con avances generalizados en pedidos, envíos y empleo. Las peticiones semanales de desempleo bajaron hasta 208.000 y las ventas minoristas crecieron un 0,2% mensual.
En Europa, la inflación interanual de Italia se moderó hasta el 3,0% desde el 3,2% del mes anterior, con menor presión en alimentos no procesados y en algunos servicios. En el Reino Unido, el PIB de mayo creció un 0,1% mensual, apoyado en los servicios (+0,3%) pero lastrado por caídas en manufactura (-0,5%) y construcción (-0,8%).
Por último, la Administración Trump ordenó imponer un arancel del 25% a la mayoría de las importaciones brasileñas.
Para la jornada de hoy, el foco estará en el dato de IPC de la zona euro y, en Estados Unidos, las expectativas de la Universidad de Michigan, que aportará pistas sobre la confianza del consumidor y las perspectivas de inflación.
Feliz viernes.
Analista










