
Petróleo y bonos ponen a prueba las bolsas
El nuevo escalón en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, con ataques estadounidenses contra objetivos petroleros iraníes sin precedentes hasta ahora, provocó una nueva subida del crudo. El Brent superaba los 95 dólares por barril, después de avanzar cerca de cuatro dólares durante la sesión anterior, y esta madrugada los nuevos ataques estadounidenses han vuelto a elevar la tensión.
La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se encuentra el 4,8%, su nivel más alto desde enero de 2025, mientras que el bono japonés a diez años se aproximaba al 3% y el alemán en el 3,37%. Presionan de nuevo a las empresas de crecimiento y, especialmente, a las compañías tecnológicas, cuya valoración es más sensible al tipo de descuento. Por lo que las consecuencias en Wall Street no se hicieron esperar: el Dow Jones cayó un 0,79%, el S&P 500 un 0,71% y el Nasdaq un 1,03%. Tecnología, pequeñas compañías y valores más sensibles al ciclo fueron los principales perjudicados, mientras que energía y sectores más defensivos volvieron a comportarse relativamente mejor.
En Asia, la sesión de hoy ha seguido el mismo guion
El Kospi lideraba las caídas con un descenso superior al 4%, mientras que el Nikkei también retrocedía con fuerza. China y Hong Kong registraban descensos más moderados. Una combinación de petróleo más caro y tipos de interés más altos no es precisamente el mejor escenario para los mercados de renta variable.
Impulso global a diferentes velocidades
En cambio, la evolución de los últimos indicadores económicos confirma que la economía global continúa creciendo, aunque lo hace a diferentes velocidades y con algunas señales de pérdida de impulso. Estados Unidos mantiene una actividad industrial relativamente sólida y un mercado laboral que parece estabilizarse, mientras que Europa muestra una recuperación manufacturera desigual. Al mismo tiempo, la inflación vuelve a situarse en el centro de atención en la eurozona, principalmente por el comportamiento de los precios energéticos.
Industria manufacturera de EE.UU.
En Estados Unidos, los indicadores manufactureros continúan situándose en niveles compatibles con una expansión de la actividad, aunque los últimos datos reflejan cierta moderación del impulso. El PMI manufacturero de agosto se mantuvo en 53,9 puntos, ligeramente por encima de los 53,4 esperados y sin cambios respecto al mes anterior. La actitud empresarial permaneció estable, aunque se observaron opiniones algo más débiles sobre producción y exportaciones, compensadas por una mejora en las expectativas de empleo. Además, el crecimiento de los precios pagados por las empresas se moderó durante el mes. Por su parte, el ISM manufacturero ofreció una lectura algo menos favorable. El índice descendió hasta los 54,6 puntos desde los 55,6 del mes anterior, situándose ligeramente por debajo de las expectativas. La confianza empresarial continúa siendo elevada, pero se ha reducido respecto a julio. La producción y los nuevos pedidos mostraron una ligera moderación, mientras que los pedidos pendientes, los inventarios y el empleo registraron un deterioro más significativo. Como elemento positivo, los pedidos de exportación aumentaron y los precios pagados se mantuvieron estables. En conjunto, tanto el PMI como el ISM apuntan a un sector manufacturero todavía sólido, aunque con una mayor volatilidad en sus componentes y un ritmo de crecimiento menos intenso.
Esta moderación también se observa en otros sectores de la economía estadounidense. El gasto en construcción cayó un 0,5% mensual en julio, frente a la estabilidad esperada, arrastrado principalmente por el sector residencial, donde la inversión descendió un 1,3% tras haber retrocedido ya un 0,5% el mes anterior. La vivienda continúa siendo uno de los segmentos más sensibles a las condiciones financieras y sigue reflejando el impacto de unos tipos de interés todavía relativamente elevados.
El mercado laboral, por su parte, parece estar entrando en una fase de estabilización
Las vacantes de empleo, según la encuesta JOLTS, aumentaron hasta los 7,27 millones en julio, aunque el dato de junio fue revisado significativamente a la baja. El aumento de las ofertas de empleo se concentró fundamentalmente en los sectores sanitario y público, mientras que comercio, transporte, servicios empresariales y ocio y hostelería registraron descensos. Al mismo tiempo, también disminuyeron las contrataciones, las separaciones y las renuncias voluntarias.
En Europa, la atención vuelve a centrarse en la inflación
El IPC de la eurozona aceleró su crecimiento hasta el 3,3% interanual en agosto, desde el 2,9% del mes anterior, en línea con las previsiones. Los precios aumentaron un 0,4% mensual, impulsados principalmente por la energía, cuyos precios subieron un 2,9% durante el mes. Los precios de los bienes aumentaron un 0,6%, después de la caída registrada en julio, mientras que los servicios mostraron un crecimiento mucho más moderado. Sin embargo, la evolución de la inflación subyacente resulta algo más tranquilizadora. La tasa subyacente descendió hasta el 2,4% interanual desde el 2,5% anterior y aumentó únicamente un 0,2% mensual. Esto sugiere que, por el momento, las presiones inflacionistas están concentradas principalmente en el componente energético y no existen señales significativas de efectos de segunda vuelta sobre el resto de los precios.
La actividad manufacturera europea también ofrece señales de mejora
El PMI manufacturero de la eurozona aumentó hasta los 52,7 puntos en agosto, frente a los 51,9 de julio. Aunque la cifra final quedó ligeramente por debajo de las expectativas, confirma la recuperación de la actitud empresarial. No obstante, las diferencias entre países se han ampliado. Alemania fue el principal motor de la mejora, con su PMI manufacturero ascendiendo hasta los 54,3 puntos desde los 52,2 anteriores. La producción, los nuevos pedidos y las exportaciones mostraron una evolución positiva. Francia también volvió a terreno expansivo, con el índice aumentando desde 49,8 hasta 51,1 puntos. Sin embargo, Italia y España ofrecieron una evolución menos favorable, con sus respectivos índices situándose en 49,6 y 49,5 puntos. Esta divergencia confirma que la recuperación industrial europea continúa siendo desigual y depende, en gran medida, de la fortaleza de la economía alemana. Los precios de venta, por su parte, dejaron de aumentar, aunque permanecen en niveles elevados.
La reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 terminó sin un comunicado conjunto que mencionase los desequilibrios derivados de la política comercial china, mientras siguen apareciendo informaciones sobre una posible reunión entre Putin, Xi Jinping y Trump en noviembre, coincidiendo con la cumbre de APEC. Aunque sí que hubo noticias que tuvieron resonancia en los mercados, como el discurso del gobernador Ueda que ha servido para aumentar las expectativas de una subida de tipos. La posibilidad de que el Banco de Japón continúe normalizando su política monetaria añade otro elemento de presión a los mercados globales, especialmente en un momento en el que los tipos largos están repuntando en prácticamente todas las grandes economías.
Nueva Zelanda, por su parte, volvió a subir los tipos en 25 puntos básicos hasta el 2,75%, aunque el tono más moderado del banco central provocó presión sobre su divisa. El mensaje es claro: los bancos centrales siguen luchando contra la inflación, pero el aumento de los riesgos económicos limita su capacidad para mantener un discurso excesivamente agresivo.
A nivel corporativo, la atención la sigue concentrando la inteligencia artificial
Nvidia estaría negociando la compra de Hugging Face por unos 14.000 millones de dólares. La operación permitiría a la compañía acercarse todavía más al ecosistema de desarrolladores y modelos de inteligencia artificial, intentando reducir su dependencia de los grandes hiperescaladores.
Hoy tendremos la encuesta de empleo ADP y el Libro Beige como principales referencias macro, pero seguro que Irán y los mercados de los bonos continuaran siendo el centro de atención.
A por el miércoles.
Director de Análisis










