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25/05/2026 AUTOR: Samuel Pérez Morning meeting

La nueva Fed, la inflación y Oriente Medio

Nueva Fed

La semana finalizó con la imagen del año: Kevin Warsh jurando su cargo como nuevo presidente de la Reserva Federal en la Casa Blanca. Ahora se encuentra en una encrucijada ya que dimitió de su cargo en la Fed en 2011 por estar en contra del QE y, en particular, de ampliar el balance del banco central. Ahora, quince años más tarde, se enfrenta a esta misma tesitura. Por su parte, Donald Trump en su discurso señaló que “quiere que sea totalmente independiente”, al mismo tiempo que le pidió no ahogar el crecimiento con los tipos de interés.

 

La sesión del viernes concluyó con ligeros avances a ambos lados del Atlántico, mientras los inversores continuaban analizando los sólidos resultados presentados por NVIDIA el pasado miércoles y mantenían la atención centrada en los posibles avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. En este contexto, en Europa, el DAX se revalorizó un 1,15%, el CAC 40 un 0,37%, el Euro Stoxx 50 un 0,99% y el Ibex 35 un 0,06%. En Estados Unidos, el S&P 500 subió un 0,37%, el Nasdaq un 0,19% y el Dow Jones un 0,58%.

 

Los mercados de renta fija mostraron un comportamiento divergente entre Europa y Estados Unidos. Mientras que en la curva alemana el rendimiento exigido descendió entre tres y seis puntos básicos a lo largo de todos los tramos, en la curva estadounidense las rentabilidades aumentaron en torno a dos puntos básicos en los vencimientos comprendidos entre uno y seis años, aunque retrocedieron en los tramos de mayor duración. Por su parte, los diferenciales de crédito se estrecharon en todos los grados de inversión alrededor del globo.

 

Geopolítica

Estados Unidos e Irán parecen haber llegado a un principio de acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz a cambio de la retirada del bloqueo americano y el compromiso de Teherán de desprenderse del uranio enriquecido. Ahora les toca a Donald Trump y a los líderes iraníes firmar dicho acuerdo, y negociar el programa nuclear de armamento del país de Oriente Medio. Un pequeño avance en un conflicto que parece bastante enquistado.

 

En el frente macroeconómico

Los últimos datos publicados refuerzan una divergencia creciente entre Estados Unidos y Europa, aunque con un denominador común: la fragilidad del ciclo económico y la persistencia de incertidumbres sobre consumo, inversión e inflación.

 

 

En Estados Unidos, el índice de confianza de la Universidad de Michigan cayó hasta 44,8 puntos, por debajo de las expectativas y marcando un nuevo retroceso tanto en la percepción de la situación actual como en las expectativas. El problema es que los hogares muestran una visión más negativa sobre su situación financiera, especialmente en los segmentos de renta más baja, mientras el aumento de precios continúa erosionando el poder adquisitivo. A ello se suma un empeoramiento de las perspectivas empresariales y un repunte del temor al desempleo.

 

De forma paralela, las expectativas de inflación vuelven a tensionarse. Las previsiones a doce meses aumentaron hasta el 4,8%, mientras que las expectativas de largo plazo (5-10 años) repuntaron con claridad (3,9%). Este movimiento complica el equilibrio para la Reserva Federal: una economía que muestra síntomas de desaceleración, pero con expectativas inflacionistas todavía alejadas de niveles consistentes con estabilidad de precios.

 

En Europa, el tono es algo menos negativo, aunque difícilmente puede calificarse de sólido. En Alemania, tanto el índice de confianza del consumidor GfK como el indicador empresarial IFO mostraron una leve mejora desde niveles muy deprimidos. La lectura sugiere que el deterioro económico podría estar moderándose, pero todavía sin señales claras de recuperación sostenida. Las empresas perciben una ligera mejora tanto en las condiciones actuales como en las expectativas, especialmente en manufacturas y servicios, aunque la actividad continúa condicionada por una demanda todavía débil.

 

El crecimiento alemán del primer trimestre confirmó cierta resiliencia, con un avance del PIB del 0,3% trimestral. Sin embargo, el detalle de la composición invita a la cautela: el consumo privado permaneció prácticamente estancado y la inversión cayó de forma significativa, mientras que la mejora provino principalmente del rebote exportador.

 

En el Reino Unido, la confianza del consumidor sorprendió positivamente al mejorar desde niveles muy bajos, con una percepción algo menos negativa sobre la situación financiera y económica. No obstante, el consumo sigue mostrando señales de debilidad: las ventas minoristas registraron una contracción significativa en abril (-1,3%), lo que afectó a la mayoría de las categorías, especialmente bienes discrecionales como el textil.

 

Finalmente, durante los próximos días, la atención de los inversores continuará centrada en la posible evolución y resolución del conflicto en Oriente Medio. En el plano macroeconómico, en Estados Unidos se publicarán los datos de inflación correspondientes al mes de abril, así como la segunda estimación del PIB del primer trimestre. Asimismo, cobrarán especial relevancia las cifras de confianza del consumidor de mayo, las ventas de viviendas nuevas y de segunda mano, y las solicitudes semanales de subsidio por desempleo. Por su parte, en la eurozona, el foco estará puesto en la evolución de la inflación en economías clave como España, Italia y Alemania.

 

Feliz semana.

 

Samuel Pérez Ogayar
Analista

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