BLOG
25/05/2026 AUTOR: Daniel Lacalle Estratègies

¿Qué podemos esperar de la inflación y los tipos de interés?

Inflación y tipos de interés

El anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos y los países del Golfo, Israel e Irán y, con ello, la caída del petróleo cambian de inmediato el mapa inflacionario de las dos grandes economías occidentales. En Estados Unidos, el efecto más visible sería un alivio sobre la energía y, con algo de retraso, sobre los precios de transporte y algunos bienes sensibles al combustible; en la eurozona, donde la energía pesa menos que los servicios pero sigue siendo decisiva en el corto plazo, la caída del crudo puede frenar el rebote inflacionario de la primavera. El punto clave es que el shock petrolero no desaparece, pero sí puede dejar de empujar al alza el IPC si el Brent se mantiene claramente por debajo de 100 dólares.

 

La foto más reciente en Estados Unidos continúa siendo la de una inflación ligeramente superior al objetivo de la Reserva Federal. El IPC de abril subió un 0,6% mensual y un 3,8% interanual, mientras que la inflación subyacente avanzó un 2,8% anual. La energía fue el gran motor del repunte: el índice energético explica más del 40% del aumento mensual del IPC general. Dentro de la energía, la gasolina subió un 5,4% en abril y acumula un 28,4% interanual; la energía total, un 17,9%.

 

Todo esto importa porque el componente energético no solo mueve la cifra general, sino que también altera las expectativas de inflación. En términos prácticos, si el petróleo se estabiliza por debajo de 100 dólares y la gasolina deja de subir, el IPC mensual de junio podría venir claramente más suave que en abril, cuando la energía aportó aproximadamente 0,2 puntos porcentuales al índice mensual y dominó el dato titular. Así, podemos esperar una desaceleración del IPC general hacia un rango cercano al 3,1%-3,4% interanual en junio, siempre que no haya un repunte del crudo. El IPC de EE.UU. no necesita una gran caída del crudo para bajar: basta con que la energía deje de sumar.

 

Con el crudo por debajo de 100 dólares, el escenario base es de alivio parcial y cierta desinflación, no de desplome generalizado de precios. Todo ello, unido a un dólar que ha funcionado de colchón antiinflación al mitigar el impacto de las importaciones y a unos componentes de vivienda y alimentos que se han moderado en las últimas cifras, permite pensar que el peor riesgo de repunte adicional de inflación ha pasado.

 

La eurozona llega a junio con una inflación más cercana al objetivo, pero también con una fuerte dependencia energética. Eurostat refleja que la inflación anual de la eurozona fue del 3,0% en abril de 2026, frente al 2,6% de marzo, y que la energía aumentó a una tasa anual del 10,9% en abril. Además, la energía pesa alrededor del 9% en la cesta HICP de 2026, mientras que los servicios concentran cerca del 46,7%. Esto significa que el petróleo influye menos que los servicios en el nivel estructural de inflación, aunque en Europa la energía no baja tan rápido como en Estados Unidos cuando cae el crudo, por el efecto de los impuestos.

 

Para junio, el escenario más probable es una inflación estadounidense algo más baja que la de abril si el petróleo se mantiene por debajo de 100 dólares y la gasolina deja de trasladar su efecto al índice general. No significa un regreso rápido al entorno del 2% en EE.UU., porque la subyacente sigue en el 2,8%, pero sí es razonable prever que el tramo más agresivo del shock energético ya quede atrás si la desescalada con Irán se consolida, y que los datos de inflación serán mejores de lo que espera el consenso de mercado.

 

 

El problema sigue siendo la inflación persistente. Ni el petróleo, ni las cadenas de suministro, ni los aranceles o la guerra causan inflación persistente. Pueden afectar a los precios individuales, pero no a los agregados y, además, no todos los años y cada año. Lo único que hace que suban los precios agregados de manera constante y persistente es la emisión de moneda por encima de la demanda del sector privado, y eso está directamente causado por el gasto público, que es emisión monetaria disfrazada.

 

La señal más importante no es solo la bajada de hoy del petróleo, sino la credibilidad de los emisores monetarios. Aunque el conflicto pierda intensidad, la inflación de EE.UU. y la eurozona tenderá a moderarse en las próximas lecturas, pero no irá a cero ni a niveles negativos por el aumento de masa monetaria y de gasto público. Por eso, el mensaje para junio es prudente: veremos menos presión energética en el IPC, pero no una caída generalizada de los precios. Esa es la diferencia entre el dato interanual y el agregado del índice.

 

De cara a la política monetaria, la clave es cómo reaccionará la Reserva Federal a un escenario de inflación más baja pero todavía por encima del 2%. La última decisión del FOMC dejó el tipo de los fed funds en el 3,50%-3,75%, con ocho votos a favor y cuatro en contra, y un tipo efectivo en torno al 3,62%. Sin embargo, la curva de futuros refleja que el mercado empieza a descontar recortes graduales si la moderación en el PCE index se consolida. Una caída de la inflación abriría la puerta a una Fed más paciente y todavía muy acomodaticia. La clave es entender que lo que mantiene la inflación anual elevada es el exceso monetario, y eso no va a cambiar y, por lo tanto, la Reserva Federal debe recuperar un análisis serio de los agregados monetarios, reducir balance pero no lanzarse a mantener o subir tipos, que solo perjudicaría a familias y empresas, mientras la política monetaria sigue alentando la burbuja de deuda soberana.

 

Economista en cap de Tressis

Doctor en Economia, professor d’Economia Global i Finances, a més de gestor de fons d’inversió.

Contingut relacionat

Assessorament financer a la teva mida

Si creus que ha arribat el moment d’invertir, et volem acompanyar pel camí.

Aconsegueix el teu assessorament personalitzat

Tens cap pregunta?

Si tens cap dubte pots consultar la secció de preguntes freqüents.
 
També pots:
 
● trucar-nos al 900 827 770 o 917 020 274
● enviar-nos un correu a tressis@tressis.com