
La geopolítica devuelve el optimismo a los mercados
Los avances en la geopolítica impulsan el apetito por el riesgo por parte de los inversores. A lo largo de la semana, Donald Trump pasó de anunciar que la marina estadounidense iba a escoltar a los buques que transitasen por el estrecho de Ormuz a enviar una propuesta de paz a Irán.
En este aspecto, en los próximos días tendrá lugar la reunión de los presidentes de Estados Unidos y de China en Pekín, con temas encima de la mesa como la situación de Taiwán o el propio conflicto en Oriente Medio.
Avances diplomáticos en Europa
Las buenas noticias vinieron del continente europeo, donde parece que el conflicto entre Rusia y Ucrania podría llegar a su fin. Si el viernes por la noche Donald Trump anunciaba un alto al fuego de tres días, el sábado fue Vladimir Putin el que afirmó que “la cuestión está llegando a su fin”, en alusión a la “operación militar especial” en territorio ucraniano.
Los resultados empresariales respaldan al mercado
El otro foco de atención de los inversores estuvo en la temporada de resultados. En Estados Unidos, con cerca del 90% de las empresas habiendo hecho públicas sus cuentas, las ventas han crecido un 10,50% y los beneficios un 25% respecto al primer trimestre del año pasado.
Europa, las ventas se han mantenido planas y los ingresos han aumentado un 8%. Más allá de las cifras, lo más importante es que los mercados van a poder fijarse de nuevo en los fundamentales a medida que se resuelven las tensiones geopolíticas.
Las bolsas reaccionan con subidas
Los mercados de renta variable recogieron las noticias positivas con avances de manera generalizada, con las excepciones del FTSE 100 (-1,26%), el SMI suizo (-0,27%) y del CAC 40 (-0,03%).
En el Viejo Continente destacó el avance del FTSE MID italiano (2,16%), por encima del Ibex 35 (0,61%) y del DAX (0,19%).
Al otro lado del Atlántico, el avance del 7% de la tecnología permitió tanto al S&P 500 (2,33%) como al Nasdaq (4,51%) cerrar la semana en máximos históricos.
Descenso de rentabilidades en renta fija
En el ámbito de la renta fija, los operadores exigieron menores rendimientos a la deuda alemana a lo largo de todos los tramos de la curva.
En el caso del bono a dos años, la reducción fue de 4,5 puntos básicos, mientras que en la referencia a diez años fue de 3 puntos básicos.
En Estados Unidos, el movimiento fue desigual, con ligeras alzas en el tramo corto (0,5 puntos básicos en el bono a dos años) y de 1,5 puntos básicos en el treasury.
Por su parte, los diferenciales de crédito se estrecharon en todos los grados de inversión a lo largo del globo.
Mensajes desde los bancos centrales
En materia de política monetaria, Isabel Schnabel, del Banco Central Europeo, alertaba que la institución podría verse forzada a subir los tipos de interés en junio si el repunte de los costes energéticos se filtraba a la economía.
Por su parte, en Japón, miembros del Banco de Japón apuntaron a la posibilidad de intervenir en el mercado de divisas dada la debilidad del yen y ante la inminente visita de Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, durante los próximos días.
Europa, con señales mixtas en la macro
En materia macroeconómica europea, los PMI manufactureros apuntaron a una ligera mejora en un sector industrial que continúa siendo frágil.
España (51,7), Italia (52,1) y Alemania (51,4) sorprendiendo positivamente, mientras Francia y la zona euro se mantuvieron estables en 52,8 y 52,2, respectivamente.
En contraste, el indicador de servicios mostró mayores desigualdades. España decepcionaba con una caída hasta 47,9, mientras Italia aguantaba mejor (49,8) y Alemania mostraba cierta mejora en el compuesto (48,4), aunque el conjunto de la zona euro continuaba en zona contractiva tanto en servicios (47,6) como en el PMI compuesto (48,8).
Las ventas minoristas de la zona euro mostraron un consumo todavía frágil, con un retroceso de una décima respecto a abril.
Al mismo tiempo, Alemania volvió a evidenciar debilidad industrial con una caída de la producción industrial del 0,7% mensual, hecho que contrasta con la recuperación de la producción industrial española (1,8% anual).
El empleo en Estados Unidos supera expectativas
En Estados Unidos, el mercado laboral acaparó la atención de los inversores.
El dato de nóminas no agrícolas sorprendió positivamente al registrar la creación de 115.000 empleos, frente a los 65.000 previstos, aunque por debajo de los 185.000 previos.
La tasa de desempleo se mantuvo estable en el 4,3%, mientras que los salarios avanzaron un 0,2% mensual, ligeramente por debajo del 0,3% estimado.
Actividad económica y confianza
En términos de actividad, el PMI compuesto de S&P Global se situó en 51,7, frente a los 52,0 esperados y los 50,3 anteriores, mientras que el PMI de servicios ascendió hasta 51,0.
Por su parte, el ISM no manufacturero se moderó ligeramente hasta 53,6.
La Universidad de Michigan dio una de cal y otra de arena. Por el lado positivo, las expectativas de inflación a corto plazo disminuyeron dos décimas (4,5%).
En contraste, la situación actual empeoró hasta los 47,8 puntos desde los 52 previos.
Claves de la semana
Finalmente, esta semana la geopolítica continuará copando los titulares ante la posible respuesta de Irán a la oferta de Estados Unidos.
También será relevante conocer la evolución del alto al fuego en Ucrania.
Por la parte microeconómica, la temporada de resultados en Europa cogerá algo de ritmo con la presentación de empresas como Deutsche Telekom, Thyssenkrupp y Siemens.
En contraste, en términos macro, destaca la publicación del PIB de la zona euro del primer trimestre y los precios a la producción (IPP) y del consumidor (IPC) de Estados Unidos referentes a abril.
Analista










