
Los índices bursátiles europeos cerraron ayer con fuertes pérdidas, en un contexto dominado por la continuación del conflicto en Oriente Medio y el impacto de unos datos de inflación en la eurozona algo superiores a lo esperado. La combinación de una mayor aversión al riesgo y el temor del aumento de los precios energéticos continúa pesando sobre los mercados.
Los primeros datos preliminares de inflación publicados muestran que el índice general de precios al consumidor en la eurozona subió al 1,9% interanual en febrero, dos décimas por encima del 1,7% de enero y de las estimaciones (1,7%). Aunque el coste de la energía sigue cayendo en términos interanuales, esta moderación fue menor que en enero, y los precios de otros componentes, como alimentos frescos y bienes industriales no energéticos, contribuyeron al repunte general.
La inflación subyacente, que excluye los componentes volátiles de la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco, también se aceleró más de lo esperado, hasta el 2,4%, impulsada principalmente por los precios de los servicios (3,4% interanual). Esta evolución establece nuevas interrogantes sobre la trayectoria de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) en un entorno actual marcado por el alza de los precios de la energía.
Este contexto macroeconómico y el nerviosismo generado por la escalada bélica, afectó de nuevo a los principales índices europeos que registraron descensos significativos. El Ibex 35 fue uno de los más afectados, cayendo un 4,55%, borrando las ganancias acumuladas en lo que va de año y retrocediendo hacia niveles mínimos desde diciembre. Sectores como el energético y el bancario sufrieron pérdidas pronunciadas. El FTSE MIB cayó un 3,92%, mientras que el CAC 40 y el DAX cedieron más del 3,46% y 3,44% respectivamente, también el FTSE 100 retrocedió alrededor de un 2,7%.
Al otro lado del Atlántico, con escasos datos macroeconómicos, los mercados estadounidenses también cerraron en rojo, aunque lograron alejarse de los mínimos de la sesión, después de que Donald Trump comunicara haber ordenado proporcionar garantías de seguridad a las firmas navieras. En este contexto, el S&P 500 retrocedió un 0,94%, el Nasdaq un 1,02% y el Dow Jones Industrial cayó un 0,83%.
En lo que respecta a la renta fija, se registraron repuntes en las rentabilidades de la deuda soberana. En Europa, el bono alemán a diez años alcanzó el 2,75%, mientras que el dos años, se situó en el 2,14%. En paralelo, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años también aumentó hasta el 4,06%. Mientras que el dos años, avanzó hasta el 3,50%.
En el mercado de materias primas, el petróleo prolongó su fuerte avance, el Brent se mantuvo en niveles elevados tras subir un 5,51%, hasta los 81,99 dólares por barril, mientras que el West Texas avanzó un 4,67%, situándose en 74,56 dólares. Por el contrario, los metales preciosos mostraron un comportamiento más débil, con retrocesos tanto en el oro como en la plata.
De cara a la jornada de hoy, los inversores seguirán muy atentos a cualquier novedad relacionada con el conflicto en Oriente Medio. Además, la agenda macroeconómica viene marcada por la publicación de datos relevantes, entre los que destacan los PMI de servicios y la tasa de desempleo en la zona euro. En Estados Unidos, el foco estará puesto en el PMI de servicios, el índice no manufacturero del ISM, el informe de empleo no agrícola elaborado por ADP y los inventarios semanales de crudo de la AIE (Agencia Internacional de la Energía).
Feliz miércoles.