cuándo hay que
invertir
Desde nuestro punto de vista, tres son las amenazas más importantes para los ahorradores: la inflación, los impuestos y los conflictos de interés.
El valor de los alimentos, de nuestra casa, de la ropa, de la educación, ... fluctúa, y normalmente lo hace al alza. Si nosotros no tratáramos de adecuar el valor de nuestro ahorro a esas subidas, nos empobreceríamos irremisiblemente. La variación de los precios se conoce como inflación. Por tanto, cuando nos planteamos una inversión, nuestro objetivo debe ser tratar de neutralizar el aumento de precios; debemos buscar preservar el valor inicial de nuestro capital y para ello debemos, al menos, batir a la inflación.
En segundo lugar, si bien se ha avanzado mucho en el tratamiento fiscal de los productos de ahorro e inversión, no es menos cierto que todavía existen diferencias respecto a algunos productos. Como ahorradores debemos buscar siempre la combinación óptima de productos, teniendo en cuenta su posible rentabilidad y su fiscalidad. En este sentido, los fondos de inversión siguen siendo el producto más eficaz desde el punto de vista fiscal.
Por último, la pregunta que todo ahorrador debería hacerse cuando una entidad le ofrece un producto de ahorro o inversión es: ¿para quién es bueno ese producto, para mí o para la entidad que me lo ofrece?. Merece la pena comprobar si cada producto se ajusta a sus necesidades, a su perfil de riesgo, a su horizonte temporal y, además, comprobar el coste de los mismos.
Si no sabe cómo hacerlo o simplente, no se siente con ganas, no dude en acudir a un asesor de inversiones cualificado y, a ser posible, independiente. En Tressis estaremos encantados de ayudarle en el proceso de toma de decisiones.