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Europa juega a otra cosa

Europa juega a otra cosa

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Morning meeting del 20 de noviembre

Buenos días.

Cuanto menos se hable de los estímulos y más de fortaleza económica, mayores serán las ganas de los bancos centrales por tirarse al barro a tocar el tema, especialmente en esos días en que lo anodino del mercado haga más necesarios que nunca titulares un tanto estimulantes.

Aunque en ciertas ocasiones quede eclipsado, no existe mayor catalizador que la política monetaria no convencional de la Reserva Federal, es decir, el QE, convertido en un derivado del juego “Simón dice …”. En otra de sus últimas apariciones como presidente de la Fed, Ben Bernanke volvió a dejar un mensaje expansivo en la mente de los inversores, reafirmando a sus sucesora al repetir aquello de que la actual política se mantendrá tanto tiempo como sea necesario, o lo que es lo mismo, de bajar tipos y retirar estímulos, por el momento nada.  En cualquier caso, hoy conoceremos el acta de la última reunión del FOMC, el órgano decisor de la institución norteamericana, el cual no olvidemos resultó un tanto ambiguo en relación al comienzo del tapering.

Europa juega a otra cosa… ¿por el momento? Las palabras de Vítor Constâncio, número dos del BCE han resultado cuanto menos chocantes: un QE europeo se ha visto como una posibilidad, nada más. Primera noticia al respecto de un banco central dominado por la obsesión antiinflacionista tan típicamente germánica, al que se le ha pedido algo más que una bajada de tipos, esto es, otra inyección de liquidez en el sistema sólo que con unos destinatarios diferentes a los balances de la banca. Por cierto, que hablando de tipos de interés, la última rebaja del BCE ha facilitado (sí, las reformas y el sufrimiento ciudadano también) que el Tesoro español se financiara a doce meses al coste más bajo de su historia.

De ayer las escasas referencias macroeconómicas que hubo nos dejan con una sensación extraña. Europa, lastre mundial de los últimos años, sigue su lento proceso de mejora; la confianza de los inversores alemanes ZEW alcanza en noviembre los 54,6 puntos, extrapolable al resto de Europa en cierta medida si recordamos eso de la divisa común. Lo malo, la previsión de crecimiento mundial de la OCDE, revisada a la baja para éste y el próximo año.

Buen día

Amílcar Barrios Vilallonga
Dirección de Inversiones

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